En varios parlamentos del mundo ya existe un organismo formado por científicos encargado de asesorar a los políticos que además puede ser consultado de manera periódica por distintos temas. En España, sin embargo, no lo hemos desarrollado. Y esta ausencia se nota, en especial cuando se trata de legislar sobre temas complejos relativos a ciencia o tecnología. Para intentar paliar esta situación -e incluso revertirla si es posible- un grupo de científicos ha puesto en marcha el proyecto Ciencia en el Parlamento, una iniciativa que tiene como objetivo que la ciencia y el conocimiento científico sean cada vez más importantes en la formulación de propuestas políticas.