Un nuevo estudio impulsado por Fundación Carolina analiza cómo se conecta la ciencia con la política pública en 21 países iberoamericanos. Entre sus autoras están Emilia Aiello y Leonor Sierra, vicepresidenta primera y segunda de Ciencia en el Parlamento.
¿Cómo se organiza el asesoramiento científico en Iberoamérica? ¿Qué estructuras existen para que la evidencia científica llegue a los responsables de tomar decisiones públicas? ¿Y qué oportunidades hay para fortalecer la cooperación regional?
Estas preguntas están en el centro del informe “Interfaz ciencia y política: asesoramiento científico en Iberoamérica y oportunidades para una cooperación regional informada en evidencia”, publicado recientemente por Fundación Carolina. El estudio ofrece una mirada panorámica sobre el estado del asesoramiento científico en la región y propone recomendaciones concretas para fortalecerlo.
El informe completo lo puedes ver aquí.
Un trabajo con sello de Ciencia en el Parlamento
El informe está firmado por Emilia Aiello, Alma Cristal Hernández Mondragón y Leonor Sierra. Para quienes seguimos de cerca el ecosistema de asesoramiento científico en España, dos de estos nombres resultan especialmente familiares dentro de Ciencia en el Parlamento (CeeP).
Emilia Aiello, investigadora Ramón y Cajal en la Universidad Autónoma de Madrid, es vicepresidenta primera de Ciencia en el Parlamento, mientras que Leonor Sierra es vicepresidenta segunda de la iniciativa. Ambas llevan años impulsando, desde distintos espacios, el fortalecimiento de la conexión entre ciencia y toma de decisiones públicas.
La participación de Emilia y Leonor como coautoras refleja bien el papel que Ciencia en el Parlamento ha venido desempeñando en los últimos años: contribuir a construir puentes entre la comunidad científica y las instituciones públicas, promover el uso de evidencia en la elaboración de políticas públicas y participar activamente en redes internacionales dedicadas a fortalecer la interfaz entre ciencia y política.
En ese sentido, este informe no solo aporta una radiografía del asesoramiento científico en Iberoamérica, sino que también muestra cómo las comunidades que trabajan en este ámbito —como la de CeeP— están cada vez más conectadas a nivel internacional y contribuyen a impulsar este debate más allá de nuestras fronteras.
Una radiografía del asesoramiento científico en la región
El informe se basa en un trabajo de investigación amplio que incluye 57 entrevistas en profundidad realizadas entre junio y octubre de 2025 a actores clave de 21 países iberoamericanos y un estado libre asociado, además de análisis documental y mapeo institucional.
El diagnóstico es claro: el asesoramiento científico en Iberoamérica existe, pero todavía se encuentra en una fase desigual y fragmentada.
En algunos países se han consolidado estructuras institucionales importantes. En España, por ejemplo, destacan:
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la Oficina C en el Congreso de los Diputados
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la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico (ONAC) en el Ejecutivo
Otros países como Chile, Brasil o Argentina han desarrollado oficinas técnicas parlamentarias o sistemas de asesoría legislativa.
Sin embargo, en gran parte de la región los mecanismos de asesoramiento científico siguen siendo parciales, reactivos o dependientes de los ciclos políticos.
Seis propuestas para fortalecer la interfaz ciencia-política
A partir de este diagnóstico, el informe propone seis orientaciones estratégicas para fortalecer el asesoramiento científico en Iberoamérica:
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Institucionalizar la figura del asesor científico en gobiernos y parlamentos.
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Reforzar las capacidades internas del Estado para trabajar con evidencia científica.
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Crear redes estables de conocimiento entre administraciones públicas, universidades y centros de investigación.
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Desarrollar talento mediante programas de formación y estancias de asesoramiento para doctorandos y postdocs.
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Reformar los incentivos académicos para reconocer el asesoramiento científico como parte de la carrera investigadora.
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Impulsar mecanismos regionales de cooperación para abordar retos transnacionales.
Una de las características más interesantes del informe es su enfoque práctico: cada recomendación incluye propuestas concretas sobre cómo implementarla y qué actores institucionales podrían liderarla.
Una conversación cada vez más global
Desde su creación en 2018, Ciencia en el Parlamento ha trabajado para fortalecer la conexión entre ciencia y toma de decisiones en España, contribuyendo entre otras cosas a impulsar la creación de la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso (Oficina C).
Pero el ecosistema de asesoramiento científico no se desarrolla en aislamiento. Cada vez es más evidente que las experiencias nacionales pueden enriquecerse mutuamente.
El nuevo informe de Fundación Carolina contribuye precisamente a eso: poner sobre la mesa una visión regional, identificar aprendizajes compartidos y abrir nuevas oportunidades de cooperación entre países.
Porque si algo demuestra este informe es que fortalecer el asesoramiento científico no es solo una cuestión institucional: es también una tarea colectiva que se construye a través de redes, comunidad y colaboración internacional.