El pasado 17 de abril, Ciencia en el Parlamento celebró en Cáceres la segunda jornada de formación del proyecto ConExt. Extremadura Conecta Ciencia y Política, financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). La sesión se centró en uno de los retos más concretos del asesoramiento científico: cómo trasladar la evidencia al proceso legislativo de forma útil, comprensible y oportuna.

Más allá de tener razón: la importancia de la confianza y el momento

 

Una de las ideas que vertebró toda la jornada fue que en la interfaz ciencia-política no basta con disponer de conocimiento sólido. Para que ese conocimiento tenga impacto real en las decisiones públicas, hacen falta tres ingredientes igual de importantes: confianza entre los actores, capacidad de traducción del lenguaje científico al político, y sentido de la oportunidad.
La intervención de Alma Cristal Hernández Mondragón, profesora del Cinvestav y especialista en interfaz ciencia-política, fue especialmente práctica en este sentido. Hernández Mondragón insistió en la importancia de entender el contexto institucional, el ciclo de la política pública y, sobre todo, a los interlocutores. Uno de sus mensajes más útiles: los documentos de evidencia no deben parecerse a un artículo científico. Deben arrancar por lo esencial —hallazgos principales, implicaciones y opciones— y dejar los métodos y el detalle técnico para más adelante. En política, el tiempo de lectura es limitado, y si lo importante no se ve de inmediato, se pierde la oportunidad.

Mesa redonda: la voz de quienes toman decisiones

La tarde incluyó una mesa redonda moderada por Emilia Aiello, Vicepresidenta de Ciencia en el Parlamento, con la participación de representantes de distintas administraciones:

 

  • Emilio Borrega, Concejalía de Empleo, Innovación y Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de Cáceres

  • César Herrero Campo, Alcalde de Moraleja

  • Joaquín Macías, exdiputado de la Asamblea de Extremadura

Los tres coincidieron en señalar que la administración local es muchas veces el primer lugar donde aterrizan los problemas reales: inundaciones, residuos, movilidad, alertas meteorológicas. Y también donde más se sufre la falta de tiempo, de canales y de personal especializado para acceder y traducir conocimiento científico en decisiones concretas.

Otro hilo conductor del debate fue el contraste entre los ritmos de la ciencia y los de la política. Quienes gobiernan trabajan condicionados por ciclos cortos —electorales o administrativos—, pero sus decisiones pueden tener impacto durante décadas. En ese contexto, la evidencia científica puede ayudar a ordenar mejor las preguntas, identificar incertidumbres y evitar que el debate quede capturado por intereses parciales.

También se subrayó algo que a veces se subestima: los mecanismos informales importan. La relación continuada, las redes de confianza, las conversaciones previas a la decisión formal: todo eso forma parte del ecosistema ciencia-política y no puede ignorarse. Incluso la inteligencia artificial entró en el debate como herramienta con potencial, pero también con riesgos evidentes de sesgo y descontextualización si no se adapta a marcos institucionales concretos.

Asesorar es traducir, no solo informar

Esta segunda jornada de ConExt deja claro que asesorar científicamente no es trasladar resultados de artículos a la política. Es algo más complejo: traducir el conocimiento en opciones comprensibles, oportunas y factibles. Es saber escuchar antes de responder. Es entender que la evidencia, por sí sola, no entra en la agenda pública: necesita un contexto, confianza entre los interlocutores y capacidad de adaptación por ambas partes.

En regiones como Extremadura, que afrontan transformaciones profundas vinculadas a la transición verde y al desarrollo sostenible, esta interfaz entre ciencia y política no es un lujo: es una necesidad estratégica.
ConExt seguirá avanzando en los próximos meses con nuevas actividades que refuercen estos vínculos y consoliden el diálogo entre la comunidad científica y las instituciones de la región.