El pasado 11 de diciembre, Ciencia en el Parlamento organizó la primera jornada de formación del proyecto que lideramos en Extremadura, “ConExt. Extremadura Conecta Ciencia y Política: Ciencia para las Políticas de Desarrollo Sostenible y Transición Verde”, financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Celebrada en la sede de FUNDECYT (Badajoz), ésta fue una jornada dedicada a reflexionar sobre cómo integrar el conocimiento científico en la acción pública y fortalecer los puentes entre ciencia y política.
En ella participaron los veinte científicos seleccionados para formar parte de todo el programa, que se desarrollará durante todo este año. La jornada combinó una conferencia inaugural, una mesa redonda sobre asesoramiento científico y una sesión de aprendizaje basada en la experiencia del programa Science Meets Regions que desarrollamos en la Comunitat Valenciana en 2023.
Ciencia para la política: clarificar conceptos y roles
La jornada se abrió con la conferencia de Lorenzo Melchor, subdirector general de la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico (ONAC), cuya intervención fue uno de los momentos más destacados del día. Melchor ofreció una explicación clara y pedagógica sobre la diferencia entre política científica (políticas dirigidas a fortalecer el sistema de I+D+i) y ciencia para la política (el uso de evidencia científica para informar decisiones públicas). Subrayó la importancia de no confundir ambos planos y explicó en detalle el papel que desempeña la ONAC como estructura institucional al servicio del Gobierno, orientada a aportar evidencia científica rigurosa, contextualizada y neutral, sin sustituir en ningún caso la toma de decisiones políticas.
Durante su intervención, insistió en la necesidad de enmarcar adecuadamente los problemas, contextualizar la evidencia científica y reconocer tanto los consensos existentes como las lagunas de conocimiento. También puso en valor el trabajo que se está realizando desde la ONAC para profesionalizar y consolidar el asesoramiento científico como una práctica estable dentro de las instituciones públicas.
Mesa redonda: retos y oportunidades del asesoramiento científico
La mesa redonda reunió a Francisco Pizarro (Director de Desarrollo de Negocio de FUNDECYT-Parque Científico y Tecnológico de Extremadura), Javier de Francisco Morillo (Secretario General de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Junta de Extremadura, en funciones), Rüdiger Ortiz Álvarez (Asesor científico de la ONAC para el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) y Susana Elena-Pérez (Analista sénior de investigación y políticas en el European Future Innovation System), y permitió profundizar en los desafíos reales del asesoramiento científico desde perspectivas regionales, nacionales y europeas.
Uno de los mensajes centrales fue que el asesoramiento científico no consiste en dar opiniones, sino en sintetizar la mejor evidencia disponible, identificar consensos y desacuerdos, y trasladar esa información de forma comprensible a quienes toman decisiones. En este sentido, se destacó que divulgar ciencia no es lo mismo que asesorar políticamente, ya que este último requiere adaptar lenguajes, formatos y tiempos a la realidad administrativa y política.
Desde el ámbito de la innovación y la transferencia, se subrayó que la academia aporta, sobre todo, el método científico, un elemento clave para garantizar rigor en la toma de decisiones, incluso cuando se trata de ciencia básica. También se señaló que, en muchos casos, los responsables políticos no saben exactamente qué pedirle a la ciencia, y que el diálogo debe comenzar identificando correctamente la pregunta de investigación.
Otro de los grandes retos señalados fue la diferencia de tiempos entre ciencia y política. Mientras la investigación trabaja con plazos largos, la política a menudo necesita respuestas inmediatas. Comprender los tiempos administrativos, los ciclos presupuestarios y el reparto competencial se identificó como un aprendizaje fundamental para mejorar la eficacia del asesoramiento.
La mesa también puso en valor la multidisciplinariedad como condición imprescindible para abordar problemas complejos (como la transición ecológica o el envejecimiento) y destacó la existencia de un interés genuino por parte de los responsables políticos en comprender la evidencia científica, una vez superados prejuicios iniciales. Finalmente, se reflexionó sobre el impacto del asesoramiento científico, que no siempre es visible ni directamente atribuible a una norma concreta, pero que se manifiesta en mejores debates, decisiones más informadas y cambios culturales dentro de las instituciones. En este sentido, se defendió la necesidad de avanzar hacia un asesoramiento científico continuo e institucionalizado, y no solo reactivo ante crisis, como un elemento que contribuye a fortalecer la democracia.
Aprendiendo de la experiencia de Valencia: Science Meets Regions
La jornada concluyó con la sesión “Aprendiendo de la experiencia de Valencia 2023, Science Meets Regions”, con la participación de Silvia Spairani, científica emparejada en el programa, y Ramón Abad Soler, diputado en Les Corts Valencianes. Ambos compartieron su experiencia directa en el programa de emparejamiento ciencia-política y coincidieron en destacar que este tipo de espacios son necesarios y transformadores. Desde la academia, se subrayó el valor del contacto directo con la política para comprender mejor los tiempos, las limitaciones y las necesidades reales de la toma de decisiones. Desde el ámbito político, se puso en valor la oportunidad de acceder a conocimiento científico de primera mano, en un entorno de confianza y aprendizaje mutuo.
Tanto Silvia como Ramón destacaron que estos programas ayudan a romper prejuicios, mejorar la comunicación entre ambos mundos y sentar las bases para relaciones más estables y productivas entre ciencia y política, especialmente cuando cuentan con formación previa, acompañamiento y continuidad en el tiempo.
Un primer paso para consolidar ConExt
Esta primera formación de ConExt permitió sentar las bases de una comunidad interesada en el asesoramiento científico en Extremadura, generar un lenguaje común y compartir aprendizajes clave para futuras acciones del proyecto. La jornada suscitó un notable interés y una participación muy activa por parte de las personas científicas seleccionadas para formar parte del programa ConExt, poniendo de manifiesto el talento científico existente en la región. Este capital humano será clave para seguir impulsando, en los próximos meses, nuevas actividades y mecanismos que consoliden el diálogo entre ciencia y política en Extremadura, y refuercen la toma de decisiones públicas basada en evidencia al servicio del interés público.